ESTADOS UNIDOS NO NOS ROBÓ TIERRAS


ESTADOS UNIDOS
NO NOS ROBÓ TIERRAS

    Quizás uno de los momentos históricos más arraigados y dolorosos ocurrió cuando, según la historia oficial, Antonio López de Santa Arma vendió a Estados Unidos la mitad de nuestro país o, puesto de otra forma, cuando los gringos nos despojaron. Pero no ocurrió así. ¿Que pasó con Texas, un vasto territorio con menos de 5 mil habitantes que era reclamado por España, Francia, Inglaterra, México y Estados Unidos, o con California, otro territorio inmenso igual de despoblado que era disputado por México, Estados Unidos, Inglaterra y Rusia?

TEXAS
A lo largo del siglo XVII, franceses y españoles clamaron estas tierras, hasta que, en 1690, Francia reconoció el dominio español. Para entonces, Estados Unidos aún no existía.
Entre 1690 y 1821, fue gobernado como territorio español, separado de Nueva España, y era en realidad un páramo desolado que para 1770 tenía apenas 3 mil habitantes entre indígenas, frailes españoles y colonos franceses e ingleses. A partir de la independencia de Estados Unidos en 1776, los colonos comenzaron a poblarlo con permiso de España. En 1819 -México no había conseguido todavía su independencia y Texas era propiedad española-, se establecieron los límites entre España y Estados Unidos en el Tratado de Onís- Adams, pero cuando la Nueva España se convirtió en México, el acuerdo perdió validez y los límites quedaron indeterminados.
En 1824 se redactó la primera constitución mexicana, en la que se estipulaba que Texas era parte de la república, y se hizo sin consultar a los 20 mil texanos que había para entonces, que ni siquiera pelearon la guerra de independencia y en realidad no querían ser parte de México, ya que la población era de origen inglés, francés y estadounidense.
Independientemente de lo que señalara la Constitución de 1824, Texas nunca había sido ni de Nueva España ni de México, y la población tampoco lo era. Además, el gobierno mexicano nunca logró que los mexicanos sintieran interés en dicho lugar, así que siguió permitiendo que el territorio fuera colonizado por estadounidenses. El historiador Alan Brinkley lo explica así: “En 1824 el gobierno mexicano realizó un experimento mal aconsejado. Con la esperanza de fortalecer la economía del poco poblado territorio, aprobó una ley de colonización que ofrecía tierra barata y cuatro años de exención de impuestos a cualquier norteamericano dispuesto a trasladarse a Texas”.
Si bien la Constitución hacía de nuestro país una República Federal en la que los texanos tenían un alto grado de autonomía, en 1833, López de Santa Arma derogó la Carta Magna y estableció un gobierno central que perjudicaba a los texanos, que finalmente se sublevaron en 1836. El general Santa Arma marchó sobre Texas y venció en la Batalla del Álamo, pero fue derrotado y tomado prisionero en la Batalla de San Jacinto. Los texanos vencieron a México y obtuvieron su independencia como república en 1836; nueve años más tarde, pidieron su anexión a Estados Unidos.

CALIFORNIA
California también fue un territorio en disputa entre varias potencias; desde el siglo XVI fue explorado y reclamado por españoles, pero en 1579 el corsario inglés Francis Drake exigió las tierras en nombre de la reina Isabel I de Inglaterra. Después de muchas querellas, el territorio permaneció 200 años apenas habitado por europeos y algunos pocos indígenas.
La zona comenzó a ser poblada por misioneros desde Nueva España a partir de 1769, cuando el territorio ya estaba en la mira de los ingleses, pero había disputas territoriales con Rusia, cuyos exploradores habían llegado desde Siberia por Alaska. Cuando Estados Unidos se independizó, también tuvo interés en la zona por ser un puerto natural para el comercio por el Océano Pacífico.
Igual que en el caso de Texas, la Constitución de 1824 declaró California como territorio mexicano sin consultarlo con la población del lugar, una mezcla de frailes españoles, indígenas norteamericanos, comunidades chinas, coreanas, inglesas, estadounidenses y rusas. En 1846, aprovechando la guerra de México contra Estados Unidos, los californianos declararon su independencia, que México reconoció en 1848. En 1850, California pidió ser integrada a Estados Unidos.

ARIZONA
Fue en el Tratado de Paz de Guadalupe-Hidalgo, firmado en 1848, donde México ratificó la independencia de California y de Texas. Para otorgar la paz, Estados Unidos pidió que se le concediera también el despoblado territorio de Arizona, que unía a Texas con California, y ofreció a cambio una indemnización de 15 millones de dólares; no fue una venta, el territorio se lo iba a quedar se aceptara o no la indemnización. México perdió un territorio que en realidad nunca estuvo bajo su control, y lo perdió por vivir en una constante guerra interna que le impidió defenderse en una guerra contra un enemigo extranjero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s